¡Hola! Bienvenido al blog de Obrapropia

    RSS icon Twitter icon Facebook icon Youtube icon

12 Julio 2010 ~ 3 Comentarios - escrito por admin

El “libro electrónico” llega a las aulas españolas

Aparece hoy en El País la siguiente noticia: “80 centros públicos andaluces serán los primeros en utilizar libros en soporte electrónico a partir del curso 2010-2011.” En otras regiones, como Cataluña, también se van a adoptar medidas similares. Comienza la progresiva introducción del libro electrónico en las aulas: ¿funcionará?

La Junta de Andalucía realizará, a través de un programa piloto, un ensayo para  integrar paulatinamente los libros electrónicos en las clases de diez centros por cada provincia andaluza. Los alumnos de esos 80 colegios elegidos, de 5º de Primaria a 1º de ESO, combinarán los libros en papel con el uso de “libros electrónicos” en, como mínimo, tres asignaturas. En Cataluña unos 100.000 alumnos tendrán una experiencia similar.

La medida tiene unas implicaciones muy importantes, tanto para las editoriales como para el mundo educativo. Las editoriales deben empezar a plantearse la digitalización de textos y creación de nuevos contenidos que desde las instituciones les empiezan a demandar. Si las pruebas funcionan, en unos años el libro de texto como tal, desaparecerá, por mucho que se empeñen desde determinadas empresas en desacreditar el libro electrónico con estudios que les achacan problemas porque su modelo de negocio es el papel. Para el mundo educativo, por su parte, supone un cambio drástico en el sistema y en el método de enseñanza. Y, en ese sentido, es normal que existan dudas y opiniones escépticas, mucho más que en el ámbito de la pura edición.

El sistema plantea, sin embargo, un gran problema inicial: la lectura de esos libros electrónicos se realizará a través de los portátiles que los alumnos tienen asignados. Es decir, se “leerán libros” a través de portátiles. Algo que choca directamente con la definición de libro electrónico y que además parece no demasiado cómodo en principio, especialmente cuando existen dispositivos específicos para ello como los eReaders. Porque, más allá del debate sobre la velocidad de lectura en los “lectores de libros electrónicos”, parece fuera de toda duda que los sustitutos del libro son precisamente éstos y no los ordenadores.

Parece que hay que dotar de contenido a la decisión política de “un portátil por alumno”, sin tener en cuenta que el medio no sea el más adecuado.  Es más: tengo la sensación de que estas medidas se toman un poco por coyuntura tecnológica y no por existir detrás un planteamiento serio y fundado. No obstante, al menos es una buenísima noticia que se planteen como programas pioneros en los que estudiar los resultados para valorar su introducción en el resto de centros escolares. Los estudiantes que tengan que hacer de “conejillos de indias” ya es tema para otra entrada, igual que saber realmente si después de conocer los resultados se actuará en consecuencia (con la LOGSE existieron los mismos programas pilotos y, aunque los resultados no fueron buenos, terminó imponiéndose).

La introducción definitiva del libro electrónico en las aulas debería realizarse exclusivamente tras asegurar, mediante estudios de este tipo, que la experiencia de aprendizaje es igual o mejor. En el ámbito privado y en el ámbito de la lectura personal, cada usuario puede y debe elegir qué sistema es el que prefiere según sus necesidades pero, en el ámbito público de la educación, no podemos arriesgar (otra vez) la educación de las futuras generaciones. Y por lo pronto, ya parece que el planteamiento no es el más adecuado.

Ojalá estos programas consigan resolver muchas de las dudas que surgen respecto a la integración efectiva de los contenidos digitales en el ámbito académico: ¿Cómo será la convivencia de los libros electrónicos con “los deberes”? ¿Existirán cuadernos en papel adicionales para las actividades? ¿Se realizarán ejercicios en los lectores para enviarse a través de Internet? ¿Qué tipo de lector es el más adecuado? ¿No se limitará la capacidad de toma de apuntes y notas en los contenidos de aprendizaje? ¿Permitirá la concentración de los alumnos? Y un sinfín de cuestiones que cualquiera puede imaginar en unos segundos.

Y todo esto, lo comenta alguien convencido de las bondades y de la necesidad de ir avanzando hacia un modelo en el que domine lo digital (por motivos ecológicos, de economía de espacio y de acceso universal a la información, entre otros), pero con una visión muy analítica sobre las tecnologías y su integración en la vida cotidiana, algo que debemos realizar sólo en los casos que mejoren nuestra calidad de vida y no supongan más problemas que beneficios. Y los proyectos de investigación, en este sentido, nunca están de más.

Por lo pronto, lo único seguro es que las espaldas de los estudiantes lo agradecerán. ¿Lo hará también su capacidad de aprendizaje?

* Imagen de ceslava

3 Tweets

3 respuestas a “El “libro electrónico” llega a las aulas españolas”


Deja tu comentario

Additional comments powered by BackType

Red social
Partners
Diazotec TPC informática Actividad subvencionada por el Ministerio de Cultura Gobierno de España - Ministerio de Cultura
© Copyright Obrapropia, S.L.